No hay peor saber que no querer.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
De sabios es variar de opinión.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Paja al pajar y barberos a rapar.
El que vende un caballo es porque patea.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
El que mucho habla, poco acierta.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Agua de Duero, caldo de pollos.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
El sordo no oye, pero bien que compone.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
A la mujer brava, la soga larga.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Las desgracias no vienen solas.
Estas más puesto que un calcetín.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Esto es pan comido.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Escritura es buena memoria.
Al que no le saben, le inventan.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
La alegría es el remedio universal de todo mal
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Cada día olla, amarga el caldo.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Sabe más que los ratones colorados.
Claridad, y no en el caldo.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.