El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
A consejo malo, campana de palo.
Cuando tu ibas, yo venia.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Más vale mendrugo que tarugo.
No dar su brazo a torcer.
Comer arena antes que hacer vileza.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Remienda paño y pasarás año.
Abril concluido, invierno ido.
El sucio quiere ensuciar al otro.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Buena es la linde entre hermanos.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Calles y callejas tienen orejas.
Quien siembra, siega.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Por un gato que maté, me llamaron matagatos.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Me importa un comino.