No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Quien come aprisa, come mal.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Amar y saber, todo no puede ser.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Más da el duro que el desnudo.
Hacer el agosto.
Abrígate en Febrero con dos capas y un sombrero.
Una en el papo y otra en el saco.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Hay que tomar el toro por las astas.
El que canea, no calvea.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Un deber fácil no es un deber
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
El vino casi es pan.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
La voz del asno no pasa del tejado.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Búho que come, o muere.
Si un árbol cae, plantas otro.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Quien empieza ganando, acaba llorando.