Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
De lo bendito, poquito.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
De mozo rezongador nunca buena labor.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Como te cuidas, duras.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Dádivas quebrantan peñas.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Vicio es callar cuando se debe hablar.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
Gratis, hasta las puñaladas.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
La rata avisada, no muerde carnada.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Agárrate, que hay curvas.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
De los muertos no se hable sino bien.
Cada fracaso nos hace más listos.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Menos perro, menos pulgas.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.