Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Abril, deja las viñas dormir.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Ido el conejo me das consejo.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
El que da, recibe.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
El que con lobos anda a aullar aprende.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
El que tiene lengua a Roma va.
No son malos tiempos, es malo el hombre
La mucha tristeza sueño acarrea.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Con pan y vino, se anda el camino.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
No tocar pito.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.