El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Cada mozo lancee su toro.
Estos son polvos de aquellos lodos.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
¿Quién con una luz se pierde?
El Rey es poco para su porquero.
Quien guarda valores, padece temores.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
El que pega primero pega dos veces.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Moza reidora, o puta o habladora.
Ido el conejo me das consejo.
La risa va por barrios.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.