En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Agarrando aunque sea fallo.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
La sierra, con nieve es buena.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Amores y dolores quitan el sueño.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Los compañeros de cama se escogen de día
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
A cada santo le llega su día.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Otoño entrante, barriga tirante.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Los enamorados, no ven a los lados.
Los patos marinos anuncian nieve.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Cuando seas padre comeras huevos.
No da un tajo ni en defensa propia.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Como chancho en misa.
Hacerse la boca agua.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Me cayó como patada en la guata.
Caras vemos, corazones no sabemos.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
De amores el primero, de lunas las de enero.
No hay primera sin segunda
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Como quitarle el poto a la jeringa.
El comedido sale jodido.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Cartas cantan.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Qué te crees la última chupada del Mango!