De uvas a peras.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Ruin amigo no vale un higo.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
No hay que conejear sin perros.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
A fin de año, remienda tu paño.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Pa'trás como las del marrano.
Enójate pero no pegues.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
El que no cae, resbala.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
De mi maíz ni un grano.
El nosotros anula el yo.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
De padres gatos, hijos michinos.
De pequeñico se doma al mimbre.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Día que pasa, día que no, día perdido.
No es lo mismo ser que haber sido.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Genio y figura hasta la sepultura.