Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Hacer de su capa un sayo.
Navarro, ni de barro
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Te casaste, te frego.
Si un árbol cae, plantas otro.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Del mal vino, buena borrachera.
Todo el mundo nace poeta.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
La mujer hermosa es peligrosa.
Amistad que murió, nunca renació.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Chocolate frío, échalo al río.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
De casta le viene al galgo.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Febrero, cebadero.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Maestre por maestre, seálo éste.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Tal para cual.
Por lo que uno tira, otro suspira.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.