Llora tus penas y deja las ajenas.
Apaga la luz, Mañosón!
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Las botas del diablo no hacen ruido.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
A quien feo ama, bonito le parece.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
De la risa al duelo un pelo.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
Poco y entre zarzas.