Juego y bebida, casa perdida.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
La imagen de la amistad es la verdad
Las botas del diablo no hacen ruido.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Al loco y al toro, dale corro.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Nada es barato sin una razón.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Por el interés te quiero Andrés.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Quien no sabe, no vale nada.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Los dioses ayudan al que trabaja
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Más feliz que marica con dos culos.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Está oscuro debajo de la lámpara
si bebes el agua, sigue la costumbre.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Ruéganla que se pea, y cágase.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Sin viento no hay oleaje.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Como pecas, pagas.