Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Que chulo tu chucho colocho
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Más ordinario que una monja en guayos.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Qué te crees la última chupada del Mango!
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
La noche para pensar, el día para obrar.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Una familia unida come del mismo plato.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Cielo a corderos, agua a calderos.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Ramos mojados, ésos mejorados.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.