Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Si vas a morir, muere llenito.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
El amor primero es el único verdadero.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
El día nunca retrocede de nuevo.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
A las diez en la cama estés.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
El corazón no habla, pero adivina.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Vino mezclado, vino endiablado.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Septiembre frutero, alegre, festero.
El llanto alivia el quebranto.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
El agua tiene babosas.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Hablen cartas y callen barbas.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
De tal colmena tal enjambre.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
En cama extraña, no se junta las pestañas.