Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Dar palos de ciego.
Su ladrido es peor que un mordisco
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Bien o mal, casado nos han.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
El interés mata la amistad
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
Cuentas claras, amistades largas.
La risa hace buena sangre
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
El que ama, teme.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
El corazón no habla, pero adivina.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
A las diez en la cama estés.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Vino mezclado, vino endiablado.
No somos ríos, para no volver atrás.
De tal colmena tal enjambre.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Cada hombre deja sus huellas.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.