La felicidad da la vista a un ciego
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Inútil como bocina de avión.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Dar una fría y otra caliente.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
A las obras me remito.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Ya me cansé de descansar.
Contra gustos no hay nada escrito.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
A fin de año, remienda tu paño.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Mejor prevenir que lamentar.
Año de hongos, año de nieve.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.