Hombre intranquilo vale por diez.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Marido rico y necio no tiene precio.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Llegar al humo de las velas.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
A un fresco, un cuesco.
Hacerte amigo del juez
No gastes pólvora en gallinazos.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Las indirectas del padre Cobos.
Más se logra con amor que con dolor.
A confite de monja pan de azúcar.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
A dos palabras tres porradas.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Araña de día, carta o alegría.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
No hay medicina para el miedo.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
El enano ve gigantes por todas partes.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Perro que no anda no encuentra hueso.
El buen vino en vaso chico.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Saber de pobre no vale un duro