Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Hablar en plata blanca.
A burra vieja, albarda nueva.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
El amor es tan fuerte como la muerte.
Quien da para recibir no da nada
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Con pan y vino, se anda el camino.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
El tiempo es el mejor consejero
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
En boca cerrada no entran moscas.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
El tiempo todo lo cura
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Reza, pero no dejes de remar.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
El vino y la verdad, sin aguar.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
El que la hace riendo, la paga llorando.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Despacito y buena letra.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
En el bosque no hay pájaros gordos.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.