Tiempo pasado, con pena recordado.
Pedir peras al olmo.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Luna con cerco, lluvia y viento.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Más aburrido que mico recién cogido.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Jugar y pasear solo por recrear.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Con el metro que midas, te medirán.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
No muerdas la mano que te da de comer.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
El amor todo lo vence.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
La cortesía exige reciprocidad.