Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Pan con queso sabe a beso.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Dos no riñen si uno no quiere.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Mujer casada, casa quiere.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Demasiada amistad genera enfados
La flor del romero, de la abeja es curandero.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Yernos y nueras, en las afueras.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
La adoración es una admiración trascendental
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
A cada santo su vela
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
En lo ajeno, reina la desgracia.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
la ropa son alas.
Las flores son para los muertos.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.