Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Por San Martín, trompos al camino.
Campo florido, campo perdido.
Palabras y plumas el viento las tumba.
El ojo quiere su parte
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Viejo con moza, mal retoza.
Al rebuznar se verá quien no es león
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Juntos pero no revueltos.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
A donde va encuentra un problema
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Hierba mala nunca muere.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Bodas en Mayo, males las llamo.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Amistad de yerno, sol en invierno.
Date a deseo y olerás a poleo.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
La esperanza es lo último que se pierde.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.