Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
A donde va encuentra un problema
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Al rebuznar se verá quien no es león
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Con buenos modos se consigue todo
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Palabras y plumas el viento las tumba.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
La esperanza es lo último que se pierde.
Los pensamientos no pagan peaje
Viejo con moza, mal retoza.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
A amo ruin, mozo malsín.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Escucha tu corazón... que sabe.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Remo corto, barca pequeña.
Date a deseo y olerás a poleo.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.