El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Agarrando aunque sea fallo.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Cuando el pobre lava, llueve.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
De noche todos los gatos son negros.
Amor nunca dice basta.
Persevera y triunfarás.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Nunca te duermas en los laureles.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Al rey muerto rey puesto.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Dios los cría y el diablo los junta.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Dar es corazón, pedir es dolor
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Palabras de santo, uñas de gato.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos