Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Llaga incurable, vida miserable.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Asno con hambre, cardos come.
Callando el necio, se hace discreto.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo