Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
El hombre honrado a las diez acostado.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
De día y con sol.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
El muerto se asusta del degollado.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
El que escucha consejos, llega a viejo.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Al que no quiera taza, taza y media.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
Año de hierba, año de mierda.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Neblina, del agua es madrina.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
A tu casa venga quien te eche de ella.