Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
Cada gusto cuesta un susto.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Van al mismo mazo.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Casa hecha, sepultura abierta.
Dios nos coja confesados.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
La flor de enero, no llega al frutero.
Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
A dos puyas no hay toro bravo.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Fingir no es mentir.
Plata en mano, culo en tierra.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
La verdad siempre sale a flote.
La leche cocida, tres veces subida.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
El cuchillo no conoce a su dueño.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Nadie apalea a un perro muerto.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.