Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Del favor nace el ingrato.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
El agradecido no olvida el bien recibido.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Pedo con sueño no tiene dueño.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Malo por malo, mi mujer es buena.
Donde aprietan, no chorrea.
Cuando el río suena, agua lleva.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Si tienes mujer hermosa o melonar en carretera, siempre tendrás gotera.
Por un clavo se pierde una herradura.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Quieres más o te guiso un huevo.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Irse con la soga entre los cachos.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Te casaste, la cagaste.
Quien se va, vivo y muerto está.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Hierba segada, buen sol espera.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Alba roja , vela moja.
La buena uva hace buena pasa.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.