El día que no escobé, vino quien no pensé.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Faena acabada, faena pagada.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Siempre que llueve, escampa.
Sale más caro el candil que la vela.
El pecado te acusa.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Mujer al volante, peligro constante.
La más cauta es tenida por más casta.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Del necio, a veces, buen consejo.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Por un clavo se pierde una herradura.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Para todos hay un cementerio.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Untar la carreta para que no chirrié.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Quieres más o te guiso un huevo.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Irse con la soga entre los cachos.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.