No hay tal reja como el culo de la oveja.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
A quien nada quiere, todo le sobra.
A la mujer brava, la soga larga.
Vale más ser ralos que calvos.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Tan rápido como un chisme.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
La avaricia rompe el saco.
El sabio calla, el tonto otorga.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Para que no se espante el borrico por delante.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Dar carne al lobo.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Hombre viejo no necesita consejo.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
De tal jarro, tal tepalcate.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Ande o no ande, la burra grande.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
De lo vedado, un solo bocado.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Después de la guerra, todos son generales.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Cada día gallina, amarga la cocina.