Perro que ladra no muerde.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.
No se toman truchas a bragas enjutas.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Hablar por la boca del ganso.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Hacer una cosa contra viento y marea.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
El vino comerlo, y no beberlo.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Se llena antes el ojo que el papo.