Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Te cierran una puerta y te abren diez.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Donde se pace, que no donde se nace.
Días y ollas hacen grandes obras.
Lo tragado es lo seguro.
Amistades conserva la pared medianera.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
El ternero recental no teme al tigre.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Iglesia, o mar, o casa real.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Cada cosa pía por su compañía.
Las migas son también pan.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Todo es según el cristal con que se mira.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Hombre harto, no es comilón.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
El gandul es un cadáver con apetito.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Marido muerto, otro al puesto.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Limosnero y con garrote.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Le dieron como a violín prestado.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.