Ninguno se embriaga del vino de casa.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
La mujer en la cocina es una mina.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Muerto, ¿quieres misa?.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Un loco hace ciento.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Pocas palabra y muchos hechos.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Bien está el pájaro en su nido.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
De mala sangre, malas morcillas.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Más viejo es el viento y aún sopla.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Jugar bien sus cartas.
Aurora rubia, o viento o lluvia.