Cielo aborregado, suelo mojado.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
A año tuerto, labrar un huerto.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
A virgo perdido nunca falta marido.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
Sirva de algo mientras se muere.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
A cazuela chica, cucharadica.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
La mujer en la cocina es una mina.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Buena muerte es buena suerte.
Canario triste, no come alpiste.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
El follo del santo, no hiede tanto.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.