Año de heladas, año de parvas.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Nadie se muere dos veces.
El gandul es un cadáver con apetito.
Muerte deseada, vida prolongada.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Lo tragado es lo seguro.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
El follo del santo, no hiede tanto.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
A cazuela chica, cucharadica.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Lo que siembras cosechas.
Canario triste, no come alpiste.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Hay que leerle la cartilla.
Con dinero baila el perro.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
No se hablar, y me mandas predicar.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Haz favores y harás traidores.