Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Cielo aborregado, suelo mojado.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Hasta la salud necesita descanso.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Agua vertida, mujer parida.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Despacio, que llevo prisa.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
De tierra de alacranes, pocos panes.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Por los cuernos se agarra el toro.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
El gallo donde canta come.
A virgo perdido nunca falta marido.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Donde se pace, que no donde se nace.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
A casa de tu tía, más no cada día.
Días y ollas hacen grandes obras.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Quien hace preguntas no es tonto.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
No dar ni recibir, sin escribir.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
No tientes al diablo que lo veras venir.
El ternero recental no teme al tigre.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Todo es según el cristal con que se mira.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú