No siempre huye el que vuelve la espalda
Es demasiado necio para ser loco.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
En todas partes se cuecen habas.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Cuatro ojos ven más que dos.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Mujer refranes, muller puñetera.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
A confesión de parte relevo de prueba.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
El amor es una hierba espontánea
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Ave que vuela, a la cazuela.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Pan duro, pero seguro.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Gato escaldo del agua fría huye.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
A la larga, todo se arregla.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Una buena campana se siente de lejos.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Si quieres que te siga el perro dale pan
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
A palabras vanas, ruido de campanas.
Hablando la gente se entiende.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Madre solo hay una, y padres muchos...
Amores y dolores quitan el sueño.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.