Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Esto son habas contadas.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Fuiste doncella y viniste parida.
Más vale callar que con borrico hablar.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Hablar hasta por los codos.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Tirar la casa por la ventana.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Quien hace, aplace.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Nada contra la corriente.
En Noviembre el frío vuelve.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Alabanza propia es vituperio.