Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Por unas saludes, no te desnudes.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Donde hay carne, hay hermosura.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Olla quebrada, olla comprada.
Quien cede el paso ensancha el camino.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
A buen bosque vas por leña.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Cual es el rey, tal es la grey.
Necios y gatos son desconfiados.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Escatimar y dar a putas.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Para su madre no hay hijo feo.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Las migas son también pan.
Lección dormida, lección aprendida.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Callemos, que el sordo escucha.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
La ira es locura el tiempo que dura.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Son muchos los hijos del muerto.