A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
La cama guarda la fama.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Campana cascada, nunca sana.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
La cara del santo hace el milagro.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
El hábito es una camisa de hierro.
Quien te ha visto y quien te ve.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Cada quien, con su cada cual.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Cazador, mentidor.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Quien solo vive, solo muere.
El que duerme con niños amanece mojado.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
El viento y la marea no esperan a nadie.
El tiempo vuela, que se las pela.
Con tontos, ni a coger hongos.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Más fea que una patada en la canilla.
Molino cerrado, contento el asno.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).