El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
El burro hablando de olotes.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Casamiento malo, presto es concertado.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Habló de putas "La Tacones".
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Casa de mantener, castillo de defender.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Un protector es como un manto.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Entre más viejo el violín, mejor es la melodía.
El buen vino para el catador fino.
El agua en invierno duerme sola.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Las cosas lo que parecen.
Hacerse la boca agua.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Dar una de cal y otra de arena.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Mujer con toca, dos veces si.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
La muerte regalos no prende.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
La mejor palabra es la que no se dice.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
El que tiene lengua a Roma va.