Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Mala noche y parir hija.
Al hombre valiente, espada corta.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
A ningún tonto le amarga un dulce.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Saber amar es mucho saber.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
El que mal anda, mal acaba.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Casa de mantener, castillo de defender.
Pan a hartura y vino a mesura.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
El agua en invierno duerme sola.
Un real de deuda, otro acarrea.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Más vale maña que fuerza.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
De una espina, nace una rosa.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
El duro del casado vale dos cincuenta.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.