El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Ni lava ni presta la batea.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Pa' todo hay fetiche.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Llámame gorrión y échame trigo.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Ojo por ojo y diente por diente.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Cada palo que aguante su vela.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Alegría, belleza cría.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Cada uno con su humo.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Ido el conejo me das consejo.
No se cazan liebres tocando almireces.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.