Hacer pinitos.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Hacer la plancha.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
La voz del asno no pasa del tejado.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Nunca olvides tu casa.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Aquí el más tonto hace relojes.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.