No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Fiado has, tu pagarás.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
El que va para viejo va para pendejo.
El tiempo es oro.
Le debe a cada santo una vela.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Hacer el agosto.
La sagre es más espesa que el agua.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Más matan cenas que guerras.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Querer sanar es media salud.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Más vale loco que necio.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Las obras, con las sobras.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
El buen mosto sale al rostro.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Aun si el camino es conocido, pregunta.