Ponerle el cascabel al gato.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Maestro, El se puede comer la regla.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
El que come y canta loco se levanta.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Quiero ver si como ronca duerme.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Más merece quien más ama.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Los mejores pilotos están en tierra.
A burlas, burlas agudas.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Con hermosura sola no se pone la olla.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.