A Dios rogando y con el mazo dando.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Amistad de juerga no dura nada.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
Mujer Besada mujer ganada.
Con pedantes, ni un instante.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Un día menos, una arruga más.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Jamás digas: nunca jamás.
Mujer enferma, mujer eterna.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Buen comedor, buen dormidor.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Vayan las verdes por las maduras.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Quien desprecia, comprar quiere.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Aguas de Abril, vengan mil.