Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Ir de trapillo.
No hay rosa sin espinas.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
La desgracia de un loco es dar con otro.
A chica cama, échate en medio.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Se sincero y honesto siempre.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Más vale odiado que olvidado.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
El que no tranza no avanza.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
A chico santo, gran vigilia.
Lengua malvada corta más que espada.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Abrojos, abren ojos.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Rey nuevo, ley nueva.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.