Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
El enamorado es el camarada del alma.
Emborrachar la perdíz
No existe más amor que el amor a primera vista
La suerte es de los audaces.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Hay amores que matan.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Amor de niña, agua en cestillla.
Los extremos nunca son buenos.
Pájaro viejo no entra en jaula.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Cada cual decía del amor que tenía.
Amor con amor se paga.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
A la hora mala no ladran los perros
En el pedir no hay engaño.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Una manzana roja invita piedras.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Amor y vino, sin desatino.
La fantasía es el reposo del alma
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
A los tontos no les dura el dinero.
La Luna de Enero y el amor primero.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.