Estar en tres y dos.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
El enamorado es el camarada del alma.
La suerte es de los audaces.
Amor con amor se paga.
Emborrachar la perdíz
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
La fantasía es el reposo del alma
Amor de niña, agua en cestillla.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
No existe más amor que el amor a primera vista
A río revuelto, ganancia de pescadores.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
En el pedir no hay engaño.
Una manzana roja invita piedras.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
A los tontos no les dura el dinero.
Los extremos nunca son buenos.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
A la hora mala no ladran los perros
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
A llorar al cuartito.
Hay amores que matan.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
El agua va siempre al río.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Cada cual decía del amor que tenía.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
La Luna de Enero y el amor primero.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño