Para sana diversión no abuses de la ocasión.
El que tiene lengua a Roma va.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Come y bebe, que la vida es breve.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Quien duerme no coge liebre.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Lengua malvada corta más que espada.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Ruin es quien por ruin se tiene.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Lo que abunda no daña.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
En pedregal no siembres cereal.
Pueblo chiquito, campana grande.
Ramal y bozal, para el animal.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Del necio, a veces, buen consejo.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.