Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Con el marisco, nada de vino arisco.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Comer arena antes que hacer vileza.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
El ceremonial es el humo de la amistad
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Hacer pinitos.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
A falta vieja, vergüenza nueva.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Nunca falta un culo para un bacín.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Burro suelto del amo se ríe.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.