Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
A tal casa, tal aldaba.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
La esperanza es el pan de los pobres.
No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
El burro adelante y la carga atrás.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Boticario sin botica, nada significa.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Nadie da palos de balde.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Que la haga el que la deshizo.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Es tonto, pero se mete en casa.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.