Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
La vida es la novia de la muerte.
Nunca llovió que no se despejara.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Al cielo nadie va con ojos secos.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
En Agosto trilla el perezoso.
Más pesado y más malsano, que la carne de marrano.
La culpa del asno echarla a la albarda.
A perro viejo no hay tus tus.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Amigo lejos, amigo muerto.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Donde lloran esta el muerto.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Un protector es como un manto.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
No hay viejo sin dolor.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
A quien mucho tiene, más le viene.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Es más bueno que el pan.
Que bailen los que están en la fiesta.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
En casa pobre no hay mujer buena.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Te casaste, la cagaste.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.