Vase la fiesta y resta la bestia.
El temor modifica tu conducta.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
El buscador es descubridor.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
El que trabaja, no come paja
Dios nos libre de un ya está hecho.
Dios da las nueces, pero no las parte.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Llegar a punto de caramelo.
Quien hace preguntas no es tonto.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Hay quien no ve su camino.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Ande o no ande, la burra grande.
El río pasado, el santo olvidado.
Incluso el día más largo tiene un final
Buey suelto, rey muerto.
Breve habla el que es prudente.
Boca sucia no habla limpio.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.