La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Olla reposada, no la come toda barba.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
A otra puerta, que ésta no se abre.
El que está en pié, mire no caiga.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.