A picada de mosca, pieza de sabana.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
El hogar del Ingles es su castillo.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Se goza más amando que siendo amado
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
El jumento para la arada es malo; para la carga es bueno.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Amor por cartas son promesas falsas.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Contigo me entierren, que me entiendes.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Al engaño, con engaño.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
No busques donde no hay.
El que su nariz acorta, su cara afea.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
La muerte regalos no prende.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Buen corazón vence mala andanza.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Jugar la vida al tablero.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.