Cuando hay para carne, es vigilia.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
El que guarda siempre encuentra.
Estás trabajando para el inglés.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Cada gusto cuesta un susto.
Cada uno halla horma de su zapato.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
Lo comido por lo servido.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Despacio, que llevo prisa.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Dios tarda, pero no olvida.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Como te presentes, así te mirara la gente.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
El rábano, malo para el diente y peor para el vientre.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.